Cómo trabajo

Terapia de aceptación y compromiso (ACT)

Aflojar el agarre de los pensamientos y las emociones difíciles para que puedas dedicarte a lo que te importa. Un enfoque en el que me he formado y que integro en mi trabajo, online en todo el Reino Unido, en español o inglés.

Para qué sirve la ACT

La ACT pertenece a la misma familia que la TCC — se la suele describir como uno de sus desarrollos de tercera generación — y cuenta con una base de evidencia amplia y creciente en ansiedad, depresión, estrés y convivencia con una enfermedad crónica. NICE la incluye entre las terapias psicológicas a considerar para el dolor crónico primario.

Echo mano de ella cuando el problema no es tanto qué piensa alguien como la guerra que tiene con ello. Preocupación analizada hasta la extenuación que no se ha movido. Autocrítica que, cuando la rebates, se vuelve más sofisticada. Perfeccionismo, procrastinación, agotamiento, la sensación plana de una vida organizada entera alrededor de no sentirse mal.

También encaja cuando la dificultad no se va a ninguna parte: dolor crónico, una enfermedad en curso, un duelo, un cambio permanente de circunstancias. Cuando un problema no se puede resolver, la ACT hace una pregunta distinta y más útil: ¿qué vida sigue estando disponible aquí, y qué haría falta para acercarse a ella?

Este es un enfoque en el que me he formado y que integro en mi trabajo, no uno en el que tenga una acreditación aparte; mis acreditaciones son en TCC con la BABCP y en EMDR con EMDR Europe.

Cómo funciona la ACT

La ACT parte de una observación incómoda: casi todo lo que hacemos para librarnos de pensamientos y emociones no deseados funciona a corto plazo y nos cuesta caro a largo plazo. Evitar lo que te da ansiedad reduce la ansiedad ahora, sin falta, y encoge tu vida a lo largo de los años, también sin falta. Muchas veces el problema es la lucha, no la emoción.

Así que en vez de intentar controlar lo que aparece por dentro, la ACT construye dos cosas: la capacidad de tener un pensamiento o una emoción difícil sin que lleve el mando, y un sentido lo bastante claro de lo que de verdad te importa como para que pueda guiarte en su lugar.

A lo primero se le suele llamar defusión. Un pensamiento como voy a hacer el ridículo llega con aspecto de hecho sobre el futuro. Sostenido de otra manera — notado, nombrado, visto como actividad mental y no como un informe — deja de ser una lista de instrucciones. El pensamiento no tiene que cambiar; cambia tu relación con él.

Junto a eso va la aceptación en sentido práctico: hacer sitio a una emoción porque la alternativa — pelearse con ella — ya se ha probado a fondo y no funcionó. Esto no es resignarse, y tampoco es fingir que te gusta.

La segunda mitad son los valores y la acción comprometida, y ahí la ACT deja de ser abstracta. ¿Qué clase de madre, compañera, pareja o amiga quieres ser? ¿Qué has dejado de hacer que antes importaba? Y entonces: ¿cuál es un paso en esa dirección esta semana, dado con la ansiedad todavía presente y no después de que se vaya? Porque esperar a que se vaya primero es justo el trato que te ha mantenido atascada.

Qué esperar

Las sesiones duran 50 minutos, semanales al principio, y un proceso suele ir de 8 a 16 sesiones. La ACT funciona a menudo bien como parte de un trabajo más amplio y no en solitario — por ejemplo junto a la TCC, donde la TCC cambia el circuito y la ACT cambia la relación con lo que queda.

Espera algo más experiencial que analítico. Habrá ejercicios breves en sesión: notar dónde está tu atención, ver llegar y pasar los pensamientos, probar algo de distancia con lo que normalmente te agarra. Alguno resulta raro la primera vez. Siempre te explicaré por qué hacemos uno antes de hacerlo.

Espera también metáforas: la ACT se apoya mucho en ellas, porque las ideas son fáciles de enunciar y escurridizas de sentir. Si una no te llega, la dejamos y buscamos otra.

El trabajo con valores suele ser la parte que la gente recuerda. No es un ejercicio de fijar objetivos: los objetivos se terminan, los valores son direcciones en las que puedes seguir avanzando. Aclarar los tuyos suele incomodar y casi siempre ordena.

Las sesiones son online por vídeo seguro, estés donde estés en el Reino Unido, en español o inglés.

Preguntas frecuentes

¿Aceptar significa aguantarse? No. La aceptación en ACT consiste en dejar una pelea que no se puede ganar — la de no sentir algo — para que tu energía vaya a lo que sí puedes cambiar. Cuando una situación se puede cambiar, la cambiamos.

¿La ACT es lo mismo que el mindfulness? Las habilidades de atención plena forman parte de ella, pero son un medio, no el objetivo. El objetivo es poder avanzar hacia lo que te importa con los pensamientos y emociones difíciles presentes.

¿Tiene evidencia? Sí, con una base de investigación amplia y creciente en ansiedad, depresión, estrés y enfermedades crónicas, y una mención en la guía NICE sobre dolor crónico primario. Para algunos diagnósticos concretos — el TOC, por ejemplo — el tratamiento mejor establecido sigue siendo la TCC con ERP, y te lo diré.

¿Puedo hacer ACT junto con TCC? Sí, y a menudo es exactamente lo que ocurre. Vienen de la misma familia y se combinan con naturalidad.

¿Hay que ser espiritual? En absoluto. La ACT no tiene contenido religioso; es una terapia conductual con bastante investigación detrás.

¿Las sesiones pueden ser en español? Sí — ofrezco terapia en inglés y en español.

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