Especialidad
Terapia para la alimentación desordenada
TCC para las reglas con la comida, la comprobación del cuerpo y el pensamiento que hay detrás — con honestidad sobre cuándo el sitio adecuado es un servicio especializado.
¿Te suena esto?
La comida ocupa muchísimo espacio en tu cabeza. Qué vas a comer, qué has comido ya, qué vas a hacer para compensarlo. Hay reglas — unas podrías explicarlas y otras no — y romper una puede arruinarte el día.
Compruebas. Espejos, la cintura del pantalón, la báscula, pellizcarte, fotos. El número cambia cómo te sientes contigo el resto del día, salga como salga.
Puede que desde fuera no parezca dramático. Quizá tengas un peso perfectamente normal, un trabajo estable y alimentes bien a tu familia. Y aun así estar gastando casi toda tu energía mental en esto, y sentir que comer sin que esto lo dirija todo es algo que los demás pueden hacer y tú no.
Además es una soledad muy particular, porque mucho de esto está socialmente aplaudido. Disciplina, fuerza de voluntad, comer limpio, portarse bien: las mismas conductas que te están costando algo reciben cumplidos en el trabajo y en tu móvil todo el día. Eso hace especialmente difícil darte cuenta de cuándo algo ha cruzado una línea.
Cómo trabajo esto — y dónde me detengo
Primero el alcance, porque aquí importa más que casi en ningún otro sitio. No soy especialista en trastornos de la conducta alimentaria y esto no sustituye a un servicio especializado ni al seguimiento médico. La anorexia nerviosa, un peso significativamente bajo o que sigue bajando, las purgas y una alimentación que ha afectado a tu salud física necesitan un equipo especializado y un médico vigilándote. Si es eso lo que me cuentas, te lo diré en la evaluación y te ayudaré a encontrar la puerta correcta en vez de aceptarte como paciente.
Lo que sí trabajo bien es la alimentación desordenada que vive dentro de la ansiedad, el TOC, la baja autoestima o las dificultades con la imagen corporal: reglas rígidas con la comida, la aritmética mental, comprobar y evitar el cuerpo, comer como respuesta al malestar, y las creencias duras sobre el valor y el aspecto que hay debajo de todo.
El método es la TCC. Dibujamos el ciclo, aflojamos las reglas poco a poco como experimentos y no a base de fuerza de voluntad, soltamos las comprobaciones y las comparaciones, y trabajamos la autocrítica que lo empuja. Si el patrón alimentario empezó como forma de sobrellevar un trauma, el EMDR puede formar parte cuando haya estabilidad suficiente.
Comer con regularidad suele ir primero, antes que cualquier trabajo cognitivo, y suele ser la parte menos popular. La restricción — aunque sea leve, aunque sea accidental — produce de forma fiable preocupación por la comida y hace más probables los atracones, así que ninguna cantidad de comprensión asentará las cosas mientras el propio patrón alimentario las esté empujando.
Qué puedes esperar
La evaluación repasa el patrón alimentario con honestidad, incluida la historia de peso y cualquier cosa que haya afectado a tu salud física — no para juzgarlo, sino para asegurarnos de que este es el tipo de ayuda adecuado. Si lo es, el trabajo suele ser de 12–20 sesiones semanales de 50 minutos.
Te pediré que mantengas tu médico de cabecera mientras trabajamos, y siempre te diré con claridad si creo que necesitas un servicio especializado en trastornos alimentarios. Que te deriven por el motivo correcto a un sitio mejor es un buen resultado, no un rechazo.
Las sesiones son online en el Reino Unido y en todo el mundo, o presenciales en Sanctuary Therapy Centre en Prestwich y Hebden Bridge. Aquí no se pesa a nadie, no hay plan de comidas ni un diario de comida que tengas que entregar: los registros que llevamos son sobre el pensamiento, y son tuyos.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta tener un trastorno alimentario diagnosticado? No — y buena parte de lo que veo no cumple criterios diagnósticos. La alimentación desordenada merece tratamiento mucho antes de convertirse en un diagnóstico.
¿Cuándo dirías que necesito un servicio especializado? Si tu peso está significativamente bajo o sigue bajando, si hay purgas o laxantes, si tu salud física está afectada, o si lo que describes es anorexia nerviosa. Te lo diré en la evaluación en vez de dejar que nos vayamos alargando.
¿Me vas a pesar o a poner un plan de comidas? No. Ese trabajo corresponde a un equipo especializado y a un dietista. Yo trabajo el pensamiento, las reglas y las conductas alrededor de comer.
¿Puede la terapia ir en paralelo a un servicio especializado? A menudo sí, con el conocimiento y acuerdo de todos. Querría saber quién más participa para que el trabajo sume y no tire en contra.
¿Cuentan los atracones? Sí. Los atracones, y la restricción que suele precederlos, son de lo más frecuente que veo aquí — y de lo más tratable, en cuanto el objetivo pasa a ser el ciclo y no la fuerza de voluntad.
¿Tengo que hablar de mi peso? Hablaremos de tu alimentación y de tu salud, y la historia de peso entra en la evaluación porque forma parte de saber si este trabajo es seguro para hacerlo juntas. Lo que no haremos es tratar un número como la medida del avance. Los objetivos que la gente suele querer aquí van de espacio mental, no de la báscula: comer sin hacer cuentas, vestirte sin un veredicto, pensar en otra cosa.
¿Las sesiones pueden ser en español? Sí — ofrezco terapia en inglés y en español.
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